Existe esta ciencia que se asemeja por su nombre y su significado a la Medicina? Lamentablemente sí, digo lamentablemente porque de las fallas, lesiones y problemas que encontramos en las edificaciones muchas de ellas se deben a omisiones, equivocaciones o falta de supervisión de los profesionales responsables de esa tarea.
Muchos problemas se evitarían por previsiones en la etapa de proyecto evitando soluciones improvisadas y no adecuadas. El empleo de mano de obra no competente, aplicación de materiales no aptos o de mala calidad en la etapa de construcción, falta de mantenimiento en la fase de uso, son otros factores que inciden en la creación de patologías pero todos ellos son evitables utilizando el sentido común.
Hay otras causas que son imprevisibles como por ejemplo las que se producen por hechos relacionados con la naturaleza.
La “Patología de la Construcción” no es propiedad de los tiempos modernos, viene de la antigüedad, quizás desde el momento en que comenzaron las prácticas constructivas.
En relación a esto podemos mencionar que uno de los primeros códigos o reglamentos de la construcción (como parte de un gran código), que se tenga conocimiento data de la antigua Babilonia, del año 1700 a.c,. donde su Rey Hammurabi especificó en uno de sus artículos: …Si un constructor edifica una casa, la casa se derrumba y produce la muerte el propietario, se deberá dar muerte al constructor. Esto nos demuestra que en aquella época también existían casos de mala praxis en la construcción.
A medida que fueron pasando los años, los daños y fallos en las edificaciones se fueron incrementando tanto en cantidad como en importancia, muchos de ellos solo produciendo daños materiales pero otros acompañados de pérdidas de vidas humanas.
Entre los más renombrados podemos mencionar el famoso campanario de la ciudad de Pisa en Italia, – con problemas de diseño de sus cimientos tanto por equivocación en su dimensionamiento como por el terreno donde está fundado – que desde el año 1100 se están realizando intervenciones para evitar que se siga inclinando.
La Represa de San Francis en California – (1928) – débil para la carga que tenía que soportar, y donde no se tuvieron en consideración las fisuras que aparecían – . El puente colgante de Tacoma Narrows en Estados Unidos – (1940) – que se destruyó por el efecto de resonancia – . El derrumbe de las pasarelas del Hotel Hyatt Regency de Kansas City – (1980) – que se produjo por un cambio de proyecto durante el transcurso de la obra de los tensores de sujeción de los entrepisos. El Palacio de las Artes de Valencia – (2007) – Desprendimiento del revestimiento cerámico que cubre la fachada (trencadis) por diferencias de dilataciones, colocados sobre paneles de chapa.
En nuestro país recordamos una serie de siniestros producidos en los años 60/70 en edificios ubicados en su mayoría en la ciudad de Buenos Aires, repitiéndose otra serie en los últimos 10 años. La mayoría de estos problemas relacionados con fallas en la excavación y/o submuración de los muros medianeros.
Estas patologías relacionadas con las fundaciones de los edificios son las más difíciles de solucionar y muy onerosas, además traen aparejadas en muchos casos repercusiones sociales. Es por ello la necesidad e importancia de contar con un conciente estudio geológico del suelo a realizarse durante la fase de proyecto que nos determinará su capacidad de carga, la profundidad y el tipo de cimentación a utilizar además de tener en cuenta otros factores como por ejemplo el estado de los muros medianeros con los edificios vecinos.Pero en general la mayoría de los fallos estructurales son complicados de solucionar y costosos.
Una buena ejecución de una estructura de hormigón armado, con una relación agua cemento adecuada al igual que su dosificación, perfecto espesor de recubrimiento de las armaduras, un vibrado suficiente y necesario, hacen que la estructura además de cumplir con su función de resistencia de cargas y solicitaciones, también sea más resistente al fuego y al fenómeno de corrosión de las armaduras, no permitiendo el proceso de carbonatación del hormigón ni el ataque por cloruros en zonas marítimas.
Volviendo con el tema de los problemas que aparecen por errores u omisiones en las distintas fases de una construcción, si vamos a los estudios estadísticos, realizados en América y en Europa, donde se han obtenido resultados similares podemos ver que un alto porcentaje – entre 40 y 45% – de las patologías identificadas se deben a errores cometidos en la etapa de concepción o sea de Proyecto y planificación de la obra.
Es por ello que es preferible dar suma importancia y dedicar mas tiempo al estudio de puntos críticos de una construcción, diseñando cada caso, estableciendo los métodos y materiales adecuados para el trabajo de puesta en obra y para que por falta de previsión no se tomen decisiones apresuradas e improvisadas durante la ejecución.
Existe una Ley de costos llamada “ Ley de Sitter” o “Ley de los 5” que dice que: un peso, ($1) que no gastamos en la etapa de diseño, aumenta a veinticinco pesos ($25) en etapa de reparación y a ciento veinticinco ($125) en etapa de rehabilitación.
Como vemos, el costo de la corrección de los errores a causa de la falta de previsión es importante y crece notablemente a medida que el tiempo pasa y no resolvemos el problema eliminando las causas.


